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CASOS DE ÉXITO

El Modelo Ontológico Turismo-España

Situación de partida

La fragmentación del ecosistema turístico

El sector turístico español enfrenta el desafío de operar en un entorno digital fragmentado donde la información turística se encuentra dispersa, sin interoperabilidad entre sistemas y sin capacidad de ofrecer experiencias personalizadas a los viajeros. La complejidad del dominio turístico, con múltiples actores —destinos, proveedores de servicios, turistas— operando de forma aislada, impide aprovechar el potencial de la transformación digital para mejorar la competitividad del sector y la experiencia del visitante.

Esta fragmentación se manifiesta en varios niveles críticos: ausencia de un marco común para representar y compartir información turística, sistemas heterogéneos sin capacidad de intercambiar datos de manera efectiva, incapacidad de personalizar servicios según las necesidades específicas de cada tipo de turista, y dificultad para abordar la amplitud del sector turístico con sus múltiples subdominios interrelacionados. En el centro de todos estos problemas persiste una brecha fundamental entre humanos y máquinas: los sistemas digitales no pueden comprender el contexto turístico como lo hacen las personas.

Un turista que busca experiencias de turismo rural en el norte de España, por ejemplo, no obtiene resultados que integren alojamientos rurales, rutas de senderismo, gastronomía local, eventos culturales y servicios de transporte de manera coherente y personalizada. Cada búsqueda arroja información fragmentada procedente de fuentes inconexas, obligando al usuario a reconstruir manualmente el puzzle de su experiencia turística. Los proveedores, por su parte, carecen de un lenguaje común para describir sus servicios, lo que dificulta la visibilidad y la comercialización coordinada de la oferta turística española.

Para que las máquinas puedan conversar con personas en el ámbito turístico, se hace imprescindible proyectar en ellas la estructura con la que los humanos entendemos el mundo turístico. Sin esta capacidad de comprensión contextual, los sistemas digitales se limitan a interpretar palabras clave sin captar la intención real del usuario, sus preferencias implícitas o las relaciones complejas entre elementos del ecosistema turístico. El sector necesita una "mente artificial" capaz de comprender y procesar el dominio turístico con la misma profundidad y matiz que lo hace un profesional experimentado.

Descripción de la solución

Una Ontología Operable por máquinas y personas

La solución no consiste simplemente en catalogar elementos turísticos, sino en modelar las relaciones complejas entre ellos de manera que las máquinas puedan razonar sobre el dominio. Una ontología proyecta en las máquinas la estructura con la que las personas entendemos el mundo, de manera que éstas puedan comprenderlo y procesarlo como nosotros. Esto transforma radicalmente la capacidad de los sistemas digitales: pasan de procesar palabras a comprender contextos, intenciones y necesidades.

Con el objetivo de materializar estos beneficios, la estructura del conocimiento del dominio del turismo se articula en tres subdominios fundamentales dentro de los que se despliegan vocabulario, taxonomías, clases, propiedades y relaciones específicas para la actividad turística:

  • Subdominio 1: Oferta. Comprende a los proveedores del conjunto de productos y servicios que concurren en la actividad turística, pudiendo encontrarse estos elementos tanto en el destino como fuera de él, incluyendo elementos permanentes y no permanentes.
  • Subdominio 2: Turista. Se refiere únicamente a éste como usuario, situándolo como centro neurálgico de la actividad turística y reconociendo que tiene motivaciones de viaje y consumo diferentes, por lo que la oferta debe responder a esas expectativas y necesidades específicas.
  • Subdominio 3: Destino. Se refiere al sumatorio de los espacios y servicios públicos que intervienen en la actividad turística y son proporcionados, generalmente, por la administración local.

La interrelación entre oferta, turista y destino constituye el núcleo conceptual que permite modelar la complejidad del sistema turístico de manera comprensible y operativa. Los casos de uso actúan como una cola larga que permite verticalizar el modelo a las particularidades de la pluralidad de tipologías de turismo, mientras que la interacción es el ingrediente que permite combinar y entremezclar los tres subdominios del modelo ontológico, cubriendo las necesidades del turista antes, durante y después del viaje.

Dimensión tecnológica

Fundamentos normativos, arquitectura y componentes del modelo

El modelo ontológico de referencia se fundamenta en la Norma UNE 178503:2019 "Destinos Turísticos Inteligentes. Semántica aplicada al turismo" y en investigaciones previas sobre modelos de referencia semántica relacionados con el turismo. En el proceso de estructuración del dominio turístico español, y con el objetivo de alinear el modelo ontológico con la Plataforma Inteligente de Destinos (PID) de SEGITTUR, se toma como referencia el modelo de interacción identificado en dicha plataforma: Oferta – Turista – Destino.

El modelo ontológico resultante ofrece una visión global acotada del dominio turístico, orientando la selección de entidades que lo componen y representando de manera efectiva la estructura y funcionamiento del mercado turístico en el contexto actual de transformación digital.

Las entidades que conforman el modelo ontológico del turismo se organizan bajo una taxonomía basada en un criterio netamente de negocio que facilita la conceptualización del dominio turístico:

  • Clases principales, con sus subclases: Constituyen las clases centrales del modelo ontológico para el ámbito de turismo, correspondientes a los subdominios de oferta, turista y destino. Estas clases principales comprenden las categorías fundamentales y el grupo de subclases que comparte características comunes con la categoría que representan. Se trata de una jerarquía que puede extenderse a más de un nivel, en el que los tipos de entidades más específicas (subclases) heredan las características de las entidades más generales (clases).
  • Clases específicas: Son clases particulares dentro del dominio turístico que aplican a una o varias clases principales y complementan la información que contienen las clases y subclases principales. Tienen un comportamiento ajeno a la jerarquía de estas entidades, por lo que conforman su propia clasificación. Pueden actuar a su vez como contenedores que agrupan entidades relacionadas (subclases específicas).
  • Clases de identificación de negocio: Se refieren al conjunto de agrupaciones de propiedades que el grueso de clases principales y clases específicas comparten, ya que contienen los atributos que permiten a la oferta y al destino turístico identificarse y proporcionar información relevante para los turistas. Ejemplos de estas clases incluyen descripción, información de contacto, localización, reconocimiento o perfil en redes sociales.
  • Clases transaccionales: Comprenden el conjunto de agrupaciones de propiedades que las clases principales correspondientes con prestadores de productos o servicios turísticos y las clases específicas correspondientes con dichos productos o servicios emplean para brindar información sobre su proceso de reserva, pago y precio.
  • Listas normalizadas: Constituyen conjuntos de listados abiertos o cerrados que contienen múltiples opciones para dar respuesta a un atributo concreto. Las listas normalizadas pueden admitir en algunos casos más de un valor para un mismo atributo cuando este es multivalor.
  • Tesauros: Representan listados abiertos que contienen múltiples opciones para dar respuesta a un atributo concreto. Los tesauros, a diferencia de las listas normalizadas, son multinivel, por lo que es posible reflejar jerarquía entre las opciones que contiene.

El modelo ontológico constituye una estructura conceptual sólida que representa de manera integral los elementos clave del turismo. Su alcance a fecha 30 de julio de 2023 comprende 12 clases principales, 81 subclases, 136 clases de segundo nivel, 21 clases específicas, 9 clases de identificación de negocio, 3 clases transaccionales, 35 listas normalizadas, 3 tesauros, 21 tipologías de turismo, 29 puntos de interacción y 11 casos de uso de SEGITTUR coordinados.

Esta arquitectura conceptual permite que el sistema comprenda, por ejemplo, que un turista interesado en enoturismo en La Rioja no solo busca bodegas visitables, sino un conjunto de experiencias relacionadas que incluyen alojamiento en entorno rural, gastronomía local, rutas paisajísticas, eventos culturales vinculados al vino, y servicios de transporte adaptados. El modelo ontológico conecta automáticamente todos estos elementos dispersos en una propuesta de valor coherente y personalizada.

Impacto

La operación de la Ontología del Turismo tiene un impacto directo en la experiencia del usuario. Al utilizar un enfoque semántico, es posible ofrecer recomendaciones más relevantes y personalizadas para los turistas, adaptadas a sus preferencias y necesidades específicas. Las máquinas pasan de interpretar palabras clave a comprender el contexto en el que deben entregar la respuesta. Esto mejora la satisfacción del usuario, enriquece su experiencia turística al proporcionar acceso fácil a información relevante y personalizada, y aumenta la propensión al gasto turístico.

  • Experiencias personalizadas: Recomendaciones relevantes adaptadas a preferencias y necesidades específicas de cada turista, aumentando la satisfacción y propensión al gasto.
  • Interoperabilidad sectorial: Marco común para el intercambio de datos entre todos los actores del ecosistema turístico, eliminando silos de información.
  • Comprensión contextual: Las máquinas pasan de interpretar a comprender el contexto turístico, mejorando radicalmente la calidad de las respuestas.
  • Toma de decisiones mejorada: Tanto proveedores como turistas pueden tomar decisiones informadas en todas las fases del viaje.
  • Innovación acelerada: Base sólida para el desarrollo de aplicaciones inteligentes y nuevos modelos de negocio digital.
  • Liderazgo normativo: Impulso a la actualización de normas públicas y estándares del sector.
  • Economía del dato: Promoción de un ecosistema donde los datos turísticos generan valor compartido.
  • Sostenibilidad y eficiencia: Optimización de recursos y desarrollo turístico más sostenible e inclusivo.

El modelo ontológico de referencia resultante ofrece una visión global acotada del dominio turístico, orientando la selección de entidades que lo componen y representando de manera efectiva la estructura y funcionamiento del mercado turístico en el contexto actual de transformación digital. La interrelación entre oferta, turista y destino constituye el núcleo conceptual que permite modelar la complejidad del sistema turístico de manera comprensible y operativa.

Agentes beneficiarios y gobernanza del modelo

La operación de la ontología del turismo genera una diversidad de beneficios directos de gran utilidad en distintos contextos. Entre sus principales beneficios se encuentran la claridad y entendimiento común del dominio, la interoperabilidad entre sistemas, la capacidad de razonamiento automatizado, la flexibilidad y escalabilidad del modelo, el desarrollo de aplicaciones inteligentes, la reutilización del conocimiento sectorial, la mejora de la calidad de los datos, el establecimiento de un marco común para el intercambio de datos, y la interacción efectiva entre humanos y máquinas.

Estos beneficios impactan sobre cualquier agente del ecosistema relacionado directa o indirectamente con la actividad turística: turistas y visitantes, asociaciones empresariales turísticas y tecnológicas, pymes y grandes empresas vinculadas al sector, entes gestores de los destinos turísticos inteligentes, administraciones públicas con competencias en turismo, SEGITTUR y su Plataforma Inteligente de Destinos, la Red DTI, la SETUR, organismos de normalización, colegios profesionales e investigadores y académicos del turismo.

Para garantizar la continuidad y relevancia del modelo ontológico, se trata de un activo de primer nivel que precisa de un mantenimiento y una gestión de su evolución constante. Con el fin de impulsar dicha actualización continua, la integración con otras ontologías y resolver las extensiones con modelos de datos utilizados de otras industrias, es fundamental establecer un modelo de gobernanza público-privado mediante su institucionalización. Este sistema de gobernanza permite una colaboración efectiva entre instituciones públicas y privadas, el sector turístico y tecnológico, y otras entidades, promoviendo así la economía del dato y asegurando que la ontología del turismo continúe siendo la mente artificial que el sector español necesita para liderar la innovación turística mundial.

Tecnologías utilizadas

Ontology Capacidades de IA
Semantic AI Platform Plataformas