La inteligencia urbana que pone a las personas en el centro: datos, colaboración y ciudadanía
Resulta que para hacer ciudades inteligentes hace falta algo más que sensores y algoritmos. Quién lo diría. El Congreso Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI) en Bilbao nos ha devuelto a lo esencial, a eso que sabemos pero que a veces olvidamos: los datos son la base de todo, sin ellos no hay conocimiento que extraer ni decisiones que tomar. Pero tener datos no basta: si no se comparten, si quedan encerrados en silos, pierden todo su potencial. La IA de caja negra es tan útil como un manual de instrucciones en élfico, y una ciudad, si no tiene como propósito mejorar la vida de quienes la habitan, quizás no merece llamarse inteligente. Dos días donde tradición e innovación demostraron no ser contrarias, donde la colaboración dejó de ser discurso para exigir método, y donde el propós...